12 mayo 2013

Realismo y naturalismo en Fortunata y Jacinta

Con este trabajo pretendo dar comienzo a una serie de publicaciones que no son otra cosa que parciales y finales que tuve que escribir a lo largo de mi carrera. Algunos de ellos, quizás la mayoría, están publicados, muy a mi pesar, en un sitio llamado Latinpedia. En su momento, allá por el 2008, prometían pagarte por escritos que mandaras. Como no le pagaron a nadie, no contestan emails ni borran el material del que se apropiaron con embustes, lo publico acá (con actualizaciones y correcciones, de paso) y que quede como el espacio legítimo de acceso.



Introducción

El período de auge de la novela realista en España se ubica en la segunda mitad del siglo XIX, momento en que la burguesía, luego de sucesivas revoluciones, va incrementando su poder político. La plasmación de esa potencialidad se da después de La Gloriosa (1868) con el destronamiento de Isabel II y la posterior proclamación de la Primera República. Los ideales burgueses: individualismo, materialismo y ascenso social se ven reflejados en este estilo de literatura que intenta dar una muestra objetiva de la sociedad en este momento histórico. Ya no primará la exaltación de sentimientos romántica sino una sobria descripción de los personajes y la sociedad. Un poco más tarde el naturalismo empieza a influir en Europa de la mano de Zola. La objetividad realista se ve invadida por la intervención del autor para comprobar una tesis determinada de antemano. El escritor naturalista será un experimentador, contrapuesto a la figura del observador realista. La herencia y el medio ambiente como factores que moldean el carácter del hombre y, a más grandes rasgos, el de una sociedad, sector social o pueblo, tendrán un valor determinante. Galdós escribe Fortunata y Jacinta en 1886, inmerso en los tiempos del realismo y naturalismo, dos corrientes que se relacionan pero a la vez se excluyen por sus distintas características. ¿En cuál de las dos corrientes podría enmarcarse esta novela? Es la pregunta que se pretende responder en el siguiente análisis.

Presentación de los personajes


Con la burguesía como protagonista social a partir de 1868, surge un sector que Galdós llamará “clase media”. En este sector se incluye una “informe aglomeración de individuos procedentes de las categorías superior e inferior, el producto, digámoslo así, de la descomposición de ambas familias: de la plebeya, que sube; de la aristocrática, que baja, estableciéndose los desertores de ambas en esa zona media de la ilustración, de las carreras oficiales, de los negocios, que viene a ser la codicia ilustrada, de la vida política y municipal" ("La sociedad presente como materia novelable"). En el comienzo de Fortunata y Jacinta, el narrador introduce la historia de Juanito Santacruz y de sus padres, don Baldomero y Barbarita Arnáiz. Juanito es hijo de un próspero comerciante que bien puede incluirse en esa “clase media” descripta por Galdós. Don Baldomero progresa a la par del progreso de la burguesía, con el consecuente desarrollo industrial y crecimiento de población. Las posibilidades para el comercio crecen y la familia Santacruz se desarrolla con prosperidad. En este ambiente se cría Juanito, que estudia Derecho pero no lo ejerce, sino que se dedica a las salidas nocturnas y a perfeccionar su retórica que gira según sople el viento. Entonces, don Baldomero es un hombre sin demasiadas luces pero dinámico, que hace crecer su fortuna con el comercio, que a la vez está ligado a la producción y al gobierno burgués. Juanito tiene más habilidad para el discurso y el debate filosófico pero es improductivo, parasitario de su familia (según Carlos Blanco Aguinaga en “Sobre El nacimiento de Fortunata”: “Un señorito (que entre veras y bromas se llamaba Delfín) que competía con sus colegas aristocráticos en inutilidad y en el amor al ocio y a las mujeres del pueblo"). Por otro lado, doña Lupe se abre paso y conquista una buena posición económica gracias al ejercicio de la usura. Esto a pesar de su viudez. Sin embargo mantiene a su sobrino, Maximiliano Rubín, un hombre con desórdenes mentales y dificultad para estudiar y posteriormente ejercer su trabajo. La obsesión de Maxi es alcanzar el amor de Fortunata. También doña Lupe debe prestarle dinero a Juan Pablo, que ambiciona algún puesto público y también cambia sus ideas políticas con relación a cada momento. Nicolás es un “curita peludo”, de nulos modales y escasa inteligencia, con una voracidad insaciable. Doña Lupe también debe alimentarlo hasta que consigue que se vaya, cuando es acomodado en la estructura de poder eclesiástica.

La burguesía como sujeto de cambio

¿Todo esto aparece en la novela sin justificación alguna? ¿Es una casualidad que la nueva generación sea parásita de una generación anterior próspera? No. El período de mayor ebullición política burguesa en 1868 tiene su contracara en la Restauración de 1875, con la vuelta del Rey Alfonso XII. “Aquel día había entrado en Madrid el Rey Alfonso XII, y D. Baldomero estaba con la Restauración como chiquillo con zapatos nuevos”. El entusiasmo del joven Galdós con la burguesía como sujeto de cambio va mutando hacia la desilusión con el evidente conservadurismo que manifiesta en la Restauración. Si en las primeras novelas el burgués de clase media es productivo, creador de riqueza, con rasgos ridículos pero noble, el burgués que retrata el viejo Galdós es egoísta, a la caza de un cargo público. Esta crítica no está desarrollada a fondo en Fortunata y Jacinta (de ahí que doña Lupe conserve algunos rasgos positivos al ser una de las pocas que ayuda realmente a Fortunata, a diferencia de Guillermina, que no hace absolutamente nada por ella. La figura del usurero va a ser tratada con más profundidad en posteriores novelas), pero ya se pueden ver atisbos de mediocridad en los ejemplos anteriormente expuestos. La revolución burguesa, sin embargo, reproduce una clase dinámica que crece junto al desarrollo de las ciudades: la clase obrera, el cuarto estado. Fortunata pertenece a este grupo. Se describe el lugar donde vivía de la siguiente manera: "Los vecinos eran de dos clases: mujeres sueltas o familias que tenían su comercio en el próximo mercado de San Antón. Hueveras y verduleras poblaban aquellos reducidos aposentos, echando sus hijos a la escalera para que jugasen". Debe vender su cuerpo luego de que Juanito la abandona, y es víctima de varios intentos de institucionalización y de conversión a la figura de “honrada”. Doña Lupe y Maxi se esfuerzan en educarla, Feijoó le aconseja seguir al menos en apariencia una conducta de esposa amorosa, Guillermina la desprecia y le ofrece la salida de la resignación: basta de creerse ángel y aceptar su destino. Pero Fortunata escapa de todos esos ensasillamientos. Es una figura dinámica en contraste con los personajes enumerados al comienzo. Si bien no cambia su pertenencia al cuarto estado y es víctima de la manipulación como bien dice Blanco Aguinaga, el campo de sus sueños es un lugar subversivo. Ahí se produce la pícara idea de ser la legítima esposa de Juanito, y ese empecinamiento hace que escape a todos los intentos de domarla.

La novela realista

Veamos las características que Lukács da a la novela realista: reproducción poética de la realidad; el tipo, categoría central de la concepción realista de la novela; la tendencia ideológica como inmanente a la situación y a la acción, no se impone a ellas; relación indisoluble entre el hombre privado y el hombre público; independencia de los personajes; imperativo de presentar un espejo al mundo y hacer progresar la evolución de la humanidad gracias a la imagen reflejada. Entonces, tenemos como decíamos la reproducción de un momento en que la burguesía se sienta sobre sus logros y se inserta en el aparato burocrático. Más allá de la esperanza que todavía quedara en Galdós, su comprometido estilo realista reflejó a los tipos de ese momento, sin menospreciar su individualidad.  Contrastó y unió dialécticamente a los protagonistas con el medio al considerar las interacciones de individuo y ambiente. Es por eso que Fortunata y Jacinta es una novela realista y no naturalista. Francisco Caudet habla de un “naturalismo espiritual”. A pesar de lo engañoso que puede resultar ese título, el crítico no hace otra cosa que abonar a la idea de que la novela analizada es realista. Fortunata, más allá de si es merecedora del título de “heroína” o de “víctima”, escapa a un mundo ideal donde es la legítima esposa de Juanito por su capacidad de engendrar un hijo. El escape de Fortunata por medio del determinismo biológico tiene como razón de ser su imposibilidad momentánea para trascender su estatus de pobre, y a la vez una belleza e inocencia que encandila a los hombres, que al relacionarse con ella la dinamizan, hacen que comience a adquirir conciencia de su fuerza. Un proceso que a nivel individual no tiene ningún alcance: no se produce ninguna revolución ni cambio de las bases sociales. Pero muere con un hijo que probablemente rompa el inmovilismo que promueven las instituciones como la eclesiástica, encarnadas en la figura de esta especie de Madre Teresa que es Guillermina. Entonces, no es solamente una novela sobre la huida de la realidad de personajes enajenados sino una novela sobre los primeros pasos en la adquisición de conciencia de la propia fuerza de una de las protagonistas. Más allá de cierta apelación a la frenología (se habla de que Fortunata “no tenía complexión viciosa”), hay un espíritu realista en el reflejo de una sociedad que se está transformando, un dibujo poético del inconsciente popular que se empieza a filtrar en la conciencia.

25 abril 2013

El rey de los guanacos en la Feria del Libro

No, no es un nuevo mote que adquirí por alguna repugnante costumbre. El rey de los guanacos es la novela que publiqué en Elevé ediciones juveniles. El miércoles 8 de mayo a las 17hs. voy a estar en el stand 531 pabellón azul, Editorial Sinfín, para firmar y charlar con cualquier aventurero que se acerque. Así que los invito a darse una vuelta por ahí.


04 diciembre 2012

Textbroker: ganar dinero como redactor freelance

¿Es sencillo ser escritor por cuenta propia? ¿El redactor freelance puede ganar un sueldo con lo que escribe? ¿Es mejor usar sitios que se ofrezcan como intermediarios o buscar clientes en forma directa?


Algunas nociones del trabajo freelance


¿Querés trabajar por tu cuenta? Preparate, porque es un camino arduo, que requiere paciencia y perseverancia. No es un oficio sencillo el de escribir, sobre todo cuando los que pagan por lo que escribimos no están dispuestos a soltar demasiado dinero. A tal punto es complicado, que la inmensa mayoría de los escritores/redactores/periodistas/loquesea tenemos otros trabajos.

Esta nueva sección va a estar dedicada a las oportunidades de conseguir algún dinero extra como redactor freelance. Si llegás a fin de mes con un poquito de acá, un poquito de allá, acá tenés otro poquito para agregar a la bolsa. Si tu oficio tiene que ver con las letras, estás más que calificado para Textbroker.es.



¿Qué es Textbroker.es?


Emprendemos el camino, bolsita estilo Chavo del Ocho al hombro, y nos encontramos con este sitio alemán, que tiene sucursales en todo el mundo. Por ejemplo, en España. Textbroker.es se ofrece como intermediario entre nosotros y los clientes. Si escribimos sin faltas de ortografía, habremos escalado la mitad de la montaña y estaremos muy cerca de las 4 estrellas con que califican a sus mejores escritores. Basta con mandar un artículo de prueba para que nos acepten y nos otorguen un número de estrellas determinado. De las estrellas que tengas depende cuánto dinero ganes con lo que escribas. Si le dejás una manzana todos los días a la editora, es probable que en algún momento te suba a las 5 estrellas y, ahí sí, te acerques a una recompensa justa por tanto esfuerzo.


¿Y sobre qué temas tengo que escribir?


De todo, mi buen. Desde convertirte en un catador de vinos, un bon vivant descarado que califica cosechas, hasta pronosticar cómo va a salir el partido de Barcelona y el Real Madrid. Depende de lo versátil que puedas y que quieras ser. Es un poco investigar en el google, tocar la guitarra y meter de prepo algún conocimiento único adquirido en nuestros andares por la vida.

¿Por qué a alguien le interesa pagarme por hablar de pulseritas de playa?


Ah, es una respuesta compleja para una muy buena pregunta. Resulta que, desde hace relativamente poco, el buscador de Google premia a los sitios con contenido único y castiga a los que están llenos de basura copiada. Entonces, por arte de magia crecieron como hongos los intermediarios al estilo Textbroker. Estos intermediarios le aseguran al cliente (sitios web) un texto de calidad, ya que cuentan con escritores de todos los perfiles, por un precio módico. Claro, eso se debe a que esos escritores, es decir nosotros, cobramos algunas migajas. En definitiva, imaginemos una página cuyo objetivo es vender ropa. Bueno, si esa página tiene muchos artículos de pulseritas obtiene una buena posición en los buscadores. Y esa buena posición le permite obtener miles de visitas y cientos de ventas.

¿Cuánto tardo en escribir los artículos?


Parece que hay una suerte de ley sagrada sobre las palabras que debe tener un artículo. Por lo general, los clientes piden textos de entre 350 y 550 palabras. Eso toma media hora mínimo, hasta más de una hora. Depende el tema.

¿Y hay muchos artículos para escribir?


No, desgraciadamente Textbroker.es, y la mayoría de los sitios del rubro, no se caracterizan por ofrecer una gran cantidad de artículos para escribir. Por lo general hay que estar muy atento y recargar seguido la página. Eso sí, si el cliente está satisfecho te puede agregar en un equipo especial. Ese equipo obtiene una mejor tarifa por palabra y no tiene que arrancarse los miembros por obtener un pedido.
Banner de Textbroker.es.

Ah, al fin, siempre lo más importante para el final. ¿Cuánto pagan?


En Textbroker.es dividen la tarifa por la cantidad de estrellas que te hayan asignado. Si tus textos son un vómito de faltas de ortografía te ponen 2 estrellas y te pagan 3,50 euros cada 500 palabras. En el otro extremo, si no tenés ni una sola falta de ortografía (te pueden bajar una estrella por poner "sólo" en vez de "solo") y tus oraciones son coherentes para seres humanos, te asignan 4 estrellas y te pagan 6 euros por el mismo número de palabras. Si pasás a las 5 estrellas la tarifa se multiplica y llega a 20 euros. En los equipos, por lo que vi, podés ganar desde 1,37 a 1,75 centavos de euro por palabra. En el primer caso sería 6,85 euros y en el segundo 8,75 euros por 500 palabras.

¿Vale la pena el esfuerzo?


Según mi experiencia, sí, vale el esfuerzo. No es mucho dinero y lo pagan por Paypal. Pero algunos temas son divertidos y la redacción te ayuda a practicar distintos estilos. Es como una escuela de versatilidad. Escribís lo que querés. Si no te gusta el tema podés rechazar el artículo. Si el cliente da muchas vueltas también.

¿Y entonces cuál es el secreto para ser millonario?


Si sos uno más del ejército de trabajadores, sabrás que no hay fórmula ni secreto, pero sí hay montones de charlatanes. En los próximos artículos vamos a analizar otros sitios parecidos a Textbroker.es y también unas plataformas para trabajadores freelance que prometen. ¡Nos vemos!

24 noviembre 2012

Una aventura gráfica en un blog, el juego de Los críticos de cine

Historia de las aventuras gráficas

Bar de piratas.
Las aventuras gráficas son un género recordado, y muy querido, que tuvo su auge en los años 80/90. En esa época salieron el Maniac Mansion y el Monkey Island, por ejemplo, que basaron su éxito en el humor delirante y un cierto nivel de dificultad que obligaba a pasar muchas horas para llegar al final del juego. Unos cuantos años después, las computadoras se hicieron más poderosas y los juegos RPG destronaron a las aventuras. Los RPG tienen una historia pero se enfocan más en desarrollar el potencial de un personaje a partir de los puntos de experiencia que el jugador acumula. Al haber batallas y mucha animación en pantalla, son ideales para alimentar el círculo de hacer juegos más exigentes - vender computadoras más caras - hacer juegos más exigentes. 

Con la venta masiva de los dispositivos móviles como tablets y celulares, y el desarrollo de las redes sociales, las aventuras gráficas volvieron. En general, volvieron todos los juegos sencillos e ingeniosos, que no requieren un mastodonte para funcionar. Los hay gratuitos y los hay pagos. Algunos se descargan de Google Play para Android y otros, como en el caso que vamos a ver, se juegan desde un blog.

En primer plano

Los críticos de cine es un sitio donde seis críticos, retratados con caricaturas, analizan películas de todas las épocas. La particularidad es que estos seis críticos son muy dispares y a menudo discuten entre ellos. Uno es amante de las películas de acción al estilo Duro de matar, algo que detesta otra, amante de las pequeñas historias europeas. Se nota que no tienen ningún tipo de presión de alguna productora y escriben lo que quieren sobre lo que se les antoja.

Pantochi en la oficina.
Ayer dieron un paso más y publicaron una aventura gráfica para jugar desde el blog. "Esta aventura gráfica consta de varios capítulos, en los cuales podrá participar a través de los comentarios debajo", dice en las instrucciones. Con esto, se inscriben en un nuevo tipo de juego. El autor presenta una historia, algunas escenas, y el lector comenta qué debe hacer el protagonista. En vez del clásico point and click, En primer plano usa el, podríamos llamar, "comment and draw". El autor debe dibujar lo que el lector le propone. O, al menos, hacer un filtro entre todos los comentarios. Es algo así como el espíritu de Elige tu propia aventura pero no con opciones marcadas sino con total libertad para opinar.

Los gráficos de En primer plano son eclécticos. El protagonista, el detective de la federal Carlos Pantochi, parece venido de los 80, del mundo del dibujo con píxeles. Los decorados y el resto de los personajes utilizan líneas más puras y colores sencillos. El objetivo del juego es develar el misterio del asesinato de una actriz a partir de unas pocas pistas. Propone una suerte de sátira de los policiales, ambientada en Palermo Hollywood.

Conclusión

Esta nueva técnica de aventuras gráficas aprovecha el impulso de las redes sociales y es una buena oportunidad para que los escritores aprovechen. El mundo de los juegos es una vidriera para nada desdeñable. Además, es un modo divertido de crear historias interactivas sin necesidad de ser un experto en animaciones.

Sitio web: Los críticos de cine

19 octubre 2012

Yomi, yomi, yomi te lo voy a decir

Chequeo gramatical de un fragmento de Los Simpson.


Como para no perder la sana costumbre de publicar en el blog, acá llega un pequeño artículo sobre el uso de los tiempos verbales. ¿Se acuerdan del capítulo de Los Simpson en el que mientras transmiten el aterrizaje en la Luna, Homero tararea "Yomi, yomi, yomi te lo voy a decir y espero que te gustará"?

Si no se acuerdan, les refresco la memoria con este video:



Bueno, además de demostrar que Beto Vélez es probablemente el rey del doblaje, también es un buen ejemplo de la mala utilización de los tiempos verbales. Homero espera, por lo tanto desea que pase algo. Y cuando deseamos que pase algo entramos en las profundidades del modo subjuntivo. Lo correcto sería: "Espero que te guste", con el presente de la primera persona del modo subjuntivo. De otra forma, escucharíamos conversaciones como:

-No creo que me gustará lo que vas a hacer.
-Yo, la verdad, sí espero que te gustará.

Y sí, una conversación de locos. Igual, preferible eso antes que la versión para España, donde canta "Me duele la barriga de ganas de quererte". Escuchar esa versión hace que le perdonemos lo que sea al bueno de Homero. Además, "Yomi, yomi, yomi te lo voy a decir y espero que te guste" no encaja muy bien con el ritmo, ¿no?

De yapa, les dejo la canción original, Yummy Yummy Yummy, de Ohio Express:


15 abril 2012

El rey de los guanacos, de Bruno Bazerque

Es una alegría inmensa anunciar la salida de El rey de los guanacos, finalista en el "Primer concurso de Literatura Infantil", organizado por Elevé Ediciones Infantiles. Más información en Vruno.com.ar.

Tapa de El rey de los guanacos, ilustrada por Verónica Fradkin.