15 julio 2016

La ciencia ficción en la literatura infantil: Adoradores de robots

Uranito acaba de publicar mi novela Adoradores de robots, la historia de Gris, un mecánico que, en un futuro cercano, vive escondido en el subte después de que el mundo colapsa producto de una crisis de energía de inmensas proporciones.

Las ilustraciones de Julio Real son excelentes, a tono con el género




Ahora la superficie está gobernada por grupos de saqueadores que buscan objetos entre los restos de la civilización. Estos grupos odian todo lo relacionado con tecnología, ya que lo asocian con el consumo excesivo de energía que detonó la crisis. Y odian a los robots, que los gobiernos usaban para desalojar personas, en una suerte de Estados policiales.

La aventura empieza cuando Gris sale a la superficie y se encuentra con Lili, una chica que guarda en su mochila un secreto que podría cambiar el futuro de la humanidad.

Pueden leer el primer capítulo en la web de Uranito.

Esto dispara una reflexión. ¿Se puede escribir ciencia ficción para chicos? Claro. Festejo que Uranito se haya animado a sacar toda una colección del género. Y que lo hiciera a través de una selección pública de obras, entre las que quedó Adoradores de robots, la obra a la que hago referencia. Esta novela, además, está encuadrada en el subgénero postapocalíptico.

¿Qué presenta el subgénero postapocalíptico? Ciudades desiertas, rutas agrietadas, bandidos, saqueadores, la lucha por la supervivencia en su estado más primitivo. En definitiva, la barbarie. La civilización sigue un derrotero que la lleva la barbarie.

Es un tema que tiene mucha tela para cortar, mucha imaginación para estimular. Porque en situaciones límite se ve la madera de la que están hechos los personajes. Así como hay una disputa de los sobrevivientes por lo poco que queda, también florece el compañerismo, la amistad y la lealtad entre aquellos capaces de ver más allá, de soñar con algo mejor.

En este subgénero el ambiente es un factor que produce cambios. Las historias de zombis, favoritas de chicos y grandes, se podrían incluir dentro de lo postapocalíptico, aunque más difícilmente de la ciencia ficción. En cambio Wall-E, la película de Disney, es un gran ejemplo de ciencia ficción postapocalíptica.

En mi blog literario pueden encontrar librerías que venden la novela y en el blog Arte para chicos una muy buena reseña.

2 comentarios:

  1. Anónimo20:36

    Muy buen libro para chicos .
    La historia es atrapante y muy buena.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias por tu comentario, que es el alimento con el que los escritores nos nutrimos para seguir escribiendo.

      Eliminar