14 abril 2008

Breve introducción a los gerundios

¿Qué son los gerundios?


Aclaremos que los gerundios no son una clase de planta para el jardín. Son la suma de un verbo, una vocal temática y la terminación “ndo”. Transmiten la sensación de un proceso que se está ejecutando (oh, ahí tenemos un gerundio).

Repetir gerundios


El problema con los gerundios es cuando se juntan. A menos que queramos escribir un poema o un texto que juegue con eso, tenemos que echarle un chorrito de aceite a nuestra olla hirviendo de letras y no usar dos gerundios pegados para construir una frase. “Estaba yendo caminando para Rivadavia”. “Estaba leyendo llorando esos inspiradores versos”. En el primer caso podemos reformular fácilmente: “Iba caminando para Rivadavia”. Lo mismo en el segundo: “Leía llorando esos inspiradores versos”. Los dos mantienen la idea de ejecución. Es que el gerundio, en la mayoría de los casos, necesita otro verbo que no sea de su clase para realizarse. “La única forma de avanzar es mejorando”. Pero también nos podemos encontrar con: “Mejorando la técnica vamos a ganar este partido”, donde aparece solo.

En la segunda parte vamos a analizar en general las repeticiones y la polémica que suscitan. ¿Repetir los sustantivos comunes y propios está mal, y tenemos que buscar sinónimos o eufemismos? Estén atentos.

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