La revista argentina Barcelona, en su número 183, publicó una nota que hace referencia a una de las tantas ridiculeces que nos ofrecen los medios locales en sus títulos de tapa. El titular de la nota dice: Anuncian que tras la Judicialización de la política se vienen la "deeneunización del oficialismo" y "el defaulteo encrispizado", mientras que la oposición exige "la ejecutalización del Gobierno". Y en el copete: Luego de tres meses de devaneos, la oposición parece dispuesta a llevar hasta las últimas consecuencias su "moderatización salvaje" mientras que el Gobierno busca por todos los medios "congresatizar los DNU para desestabilizar las maniobras destituyentes". Los expertos, por su parte, no terminan de ponerse de acuerdo si lo mejor en estas circunstancias es "judicializar legisloparlamentariamente" al Gobierno o permitirle la "reformatización cartamágnica".
En los periódicos "serios" abusan de las nominalizaciones, de los adverbios en -mente y también de los infinitivos. Son posibilidades que da el sistema morfológico del español pero que, usadas de esta manera, adquieren un tono ridículo. Y ahí está la Barcelona para burlarse, por supuesto. Basta con tomar una raíz y adjuntarle varios sufijos que cambian la clase de palabra.
Por ejemplo, al verbo "organizo" le cambio la vocal temática y le agrego el sufijo "ción" y queda "organización". Al infinitivo "mostrar" le agrego el prefijo "de" y el sufijo "ción" y se nominaliza como "demostración". Lo que hacen en la Barcelona es exagerar estas operaciones para lograr el efecto humorístico. En vez de "ejecución" agregan sufijos y crean el neologismo "ejecutalización", lo mismo con "moderatización". La burla va hacia la obsesión por lograr un efecto dramático en los titulares y la invención compulsiva de neologismos. "La judicialización de la política" logrará un mayor impacto que "la política llevada al plano judicial", por ejemplo. Una vez lograda la aceptación de los neologismos, a fuerza de repetición noche y día, los medios tienen un mayor abanico de adjetivos con los que calificar a sus adversarios ¡con menos espacio en el titular! Y así se termina de formar el combo neologismo+ahorro de papel.
¿Nunca pensaron por qué solemos usar la frase "revisación médica" y no "revisión médica"? Lean, piensen y comenten.
